13 agosto 2006

Cuba, Estados Unidos, España

No se demoraron, tras publicarse la baja del sátrapa cubano, las declaraciones del congresista por Florida Lincoln Díaz-Balart, sobrino de la primera mujer de Castro y significado ultraconservador, no sólo por sus antecedentes familiares batistianos y su lógica oposición a Castro, sino también por su habitual defensa de los intereses de aliados como Marruecos o Israel. El cinco de agosto Díaz-Balart instó a su gobierno a presionar hacia “una transición democrática en Cuba”, criticando la orientación del gobierno español en esa materia. Sin embargo, parece que lo que más teme el gobierno norteamericano en estos momentos es la avalancha de inmigrantes que se prevé al menor signo de apertura del régimen caribeño.

Se impone la paciencia, como ha recordado Andrés Oppenheimer, editor de The Miami Herald y columnista de más de cuarenta importantes diarios del continente, premio Pulitzer, analista político de la CNN, autor, entre otros, del libro La hora final de Castro (1993) y sin duda uno de los periodistas más influyentes de Hispanoamérica, en quien podemos reconocer la voz del anticastrismo inteligente. En ese sentido, acaba de hacerle al presidente Bush cinco recomendaciones: mantener un “perfil bajo” en sus declaraciones; autorizar los contactos directos con La Habana; preparar un fondo de reconstrucción de Cuba o, como dice con más cinismo, “unas zanahorias para poner sobre la mesa”; iniciar ya los necesarios “cabildeos” en el Congreso; y actuar de común acuerdo con Europa e Iberoamérica. También Oppenheimer insiste en la importancia del papel de España y lamenta que Bush haya desoído las llamadas del presidente Zapatero. Posiblemente éste no sea el estadista que los cubanos desearían ver al frente del gobierno español, pero aún queda tiempo para encarar la situación con inteligencia y justicia. Ojalá. Última Hora.

3 comentarios:

Elsa dijo...

No me gusta lo que dice Oppenheimer. Cuba es un país soberano y el tono en las declaraciones de Bush no debería importar, lo de las las zanahorias y el cabildeo me parece insultante, y que Zapatero no guste a los cubanos? A qué cubanos? No olvidemos que los cubanos viven en Cuba. Y a quien debe gustar Zapatero es a nosotros.
Se vuelve a hablar de Cuba como un jardín particular. Y la historia de eeuu en este sentido ya nos la sabemos. ¿Inteligencia y justicia?¿En manos de quién? Me río yo, pero no, no río, porque el tema de Cuba me duele por dentro, otra vez. Solo cabe rezar para que no haya violencia.

Juan Luis Calbarro dijo...

Elsa,
A todos nos duele Cuba. A mí tampoco me gusta el pragmatismo o cinismo de Oppenheimer, pero me parece muy lúcido su análisis: viniendo de un anticastrista confeso, que opine que es mejor que las cosas vayan con calma me parece inteligente. En cuanto a tu afirmación de que "Cuba es un país soberano", disiento: el pueblo cubano no es soberano, está sometido por una dictadura burocrática y feroz que lo asfixia. Cuba es la finca de Fidel Castro, su familia, sus amigos y los hoteleros mallorquines que comercian con ellos. Y, mal que nos pese, si queremos una transición sin violencia el día que toque, y que Cuba no deje de ser la finca de Fidel para serlo de los millonarios de Miami, el papel de los Estados Unidos y lo que declare, opine o lleve a término el gobierno Bush es muy importante. También lo que haga o no haga el gobierno español, porque en Cuba muchos miran hacia España, sea como nación hermana, sea como madre patria, como país de origen del padre o del abuelo o como ejemplo de transición pacífica de una dictadura a un régimen de libertades (con todos los defectos que tenga este régimen). Los cubanos quieren una transición así, y el papel de España como vínculo entre Cuba, América y Europa debería ser determinante; pero para esto Zapatero debe tirar a la basura el manual de progre y empezar a comportarse como un estadista con criterios de políica exterior que sean propios, inteligentes, propios y unificados. A esto me refería, y no a ninguna injerencia en los asuntos que sólo los cubanos deberían poder decidir. Pero esto ya lo veremos...
Besos.

Rafael Decampos dijo...

los cubanos vivimos por todas partes a donde nos llevo nuestra ignorancia, si, porque al no poder ver claro nos desanimamos y vemos como la fuga la mejor solucion antes que morir olvidados en una celda entre delicuentes, tan solo por expresar la libre opinion, muchos son los que hablan y se erigen como defensores de causas pero mùe gustaria que aquellos que no son cubanos nacidos bajo la revolucion y se identifican con ella , decidan vivir en cuba como simples cubanos con los sufrimientos del dia a dia, no como simples turistas o extranjeros a comodados en la isla.
de todas formas la lucha es por una cuba donde el cubano tenga el mismo derecho que el extranjero que hoy se ve privilegiado sous pretexto de la necesidad de la revolucion de ayudar la economia, algun dia habra economia sin necesidasd de apartheid.
LIBERTAD PARA TODOS
LIBERTAD SIN FRONTERAS