02 julio 2006

Creer o saber

Una amiga me comenta sus avances en su curso de masaje. Ha aprendido a darlos con ciertos principios de fisioterapia y de anatomía muy correctos; sin embargo, al mismo tiempo se va introduciendo en el terreno de las creencias infundadas que en determinados ambientes cumplen el papel del conocimiento científico. Mi amiga ahora quiere aprender reflexología podal (por ejemplo, para curar una migraña mediante la manipulación de los pulgares de los pies) y, cuando uno opina que esto es un cuento, cierra el debate algo ofendida con una afirmación: “pues yo me lo creo”.

Sorprenden estas fes, cada vez más frecuentes en personas con estudios superiores, intereses artísticos y aparentemente capaces de manejar sus vidas en términos racionales. El “me lo creo” sustituye a todo razonamiento basado en el método científico, arrinconado éste por retóricas pseudocientíficas tan absurdas como las que pregonan la existencia del chi o energía natural del universo, un concepto perfectamente ajeno a la realidad empírica. Jamás entregaríamos a un charlatán nuestra gestión financiera, porque no se asocia placebo a la compra de acciones sin valor; pero sí nuestra salud. Contribuyen a esto el extendido prestigio de toda tradición que no sea la nuestra, obviando que ha sido la medicina occidental la que ha erradicado en Asia plagas y enfermedades que las medicinas orientales jamás habían combatido eficazmente; y el componente psicoterapéutico o de consuelo que presentan estas prácticas a medio camino entre la filosofía y la mitología. Lo cual no impide que quienquiera que haga valer su pensamiento crítico perciba claramente que acupuntura, homeopatía y reflexología no sanan: medran sólo en la confluencia de un crédulo y un embaucador, como el tarot, la astrología o los embustes de Iker Jiménez. Última Hora. Luke.

4 comentarios:

José María Durán dijo...

Estupendo el artículo. Y realmente increíble la cantidad de gente que cree en majaderías. Si no me equivoco, la homeopatía forma parte de los sistemas públicos de saludo de Alemania, Austria o Gran Bretaña, ¿estoy en lo cierto? Si es así, será conveniente separar el grano de la paja.

Anónimo dijo...

por tu texto concluyo que el ejercicio físico no sana. o no ayuda a mantener una buena salud. el origen de la acupuntura y la digitopuntura se encuentran en la China ancestral. mezclada con una filosofía de sabiduría que no se cruza en ningún punto con la occidental. charlatanes hay muchos que la utilizan. pero no se pueden analizar estas prácticas desde una mentalidad de occidente. hacerlo así es no acceptar lo que puede ser diferente. lo que se puede pensar diferente. y la medicina occidental a pesar de sus grandes avances científicos también se ha equivocado muchas veces. JJ

Roxana dijo...

Alguna vez ... alguien me dijo: "desconfía" desconfía de mí también.

Supongo que nada es totalmente cierto, supongo que hay momentos en que es imperioso mostrarse cautelosos, sobre todo en cuanto a salud se refiere.

Anónimo dijo...

Estupendo tu articulo.