05 febrero 2006

Más sobre Ceuta, Melilla, España...

Es curioso cómo los asuntos que a uno en principio le parecen menos polémicos suelen atraer más comentarios. Uno de mis breves anteriores, dedicado a la -no por esperada menos impertinente- injerencia de las autoridades marroquíes en la tímida visita del presidente del gobierno a las ciudades españolas del norte de África, genera varios argumentos que creo debo contestar.

Jamás las tribus bereberes del norte de lo que hoy se denomina Marruecos se sintieron miembros de ese estado. Ni siquiera hoy podría asegurarse que los rifeños no preferirían un estado propio o, incluso, pertenecer a España antes que ser súbidtos del sátrapa alauí. Ni su existencia ni sus circunstancias guardan relación con las ciudades españolas del norte de África. Por otro lado, Ceuta no fue conquistada por los españoles, sino por los portugueses; España la heredó de ellos. Melilla sí fue conquistada por España, exactamente igual que antes Granada, Toledo, Valencia o Tarragona e igual que Navarra aún años después; pero su carácter de conquista no es motivo suficiente para dudar de su españolidad, porque no estamos hablando de la conquista de una colonia, sino de la de un territorio que desde entonces forma parte integrante de la nación. Como Vladivostok en Rusia; como Normandía en Francia; como el Algarve o las Azores en Portugal; como Nápoles en Italia. Tampoco es motivo para dudar de la españolidad de Ceuta y Melilla el hecho de que sus circunstancias geoestratégicas determinen una estrecha vinculación con el Ejército; que yo sepa, la presencia continuada de cuarteles militares en un territorio no indica su condición ajena, sino, precisamente, la soberanía efectiva del estado a que pertenece.

Pero todo esto resulta secundario con respecto a la verdadera causa de estas polémicas. Me inspiran mucha curiosidad todas esas personas, generalmente de izquierdas y la mayoría de buena fe, que, contra el sentido común histórico, aceptarían de buen grado un referéndum en Cataluña o Euskadi, o directamente su independencia, porque es muy democrático y muy estupendo, y en cambio defienden a capa y espada la marroquinidad de Ceuta y Melilla sin atender a que su población -incluso la musulmana- pretende seguir siendo española; tal vez ceutíes y melillenses no sean dignos de ese respeto a que los nacionalistas catalanes y vascos son tan acreedores. Esas mismas personas, por otro lado, en el caso de Gibraltar suelen anteponer al derecho internacional los deseos de los llanitos de ser británicos, porque, "total, a mí un peñón más o menos me da lo mismo".

¿Cuál es la diferencia que hace que estas personas empleen criterios tan incuestionablemente dispares aplicados a casos en parte semejantes, dependiendo de la soberanía que se cuestione? Que en unos casos se trata de defender la integridad de España y en otros de menoscabarla; y como el de España es un concepto desprestigiado para la izquierda, en San Sebastián hay que votar, clarísimo, pero en Melilla no. Porque de lo que se trata es de denostar a España y todo lo que huela a español, que es algo muy anticuado y seguramente fascista. Y antes que mostrar aprecio por la idea de España, es preferible hacerlo por cualquiera de quienes la combaten o estorban: los nacionalismos periféricos -incluidos los que incurren en terrorismo-, el tirano de Rabat, el ocupante británico. Es como la memez de no pronunciar nunca la palabra "España", sino "Estado español", no vaya a ser que nos salga un sarpullido.

Entregadas a este fin fundamentalmente denigrador, esas personas asumen como naturales definiciones tan falaces como las que leo todos los días en la prensa y pretenden justificar el sinsentido nacionalista, del siguiente tenor: "el estado plurinacional de los Reyes Católicos y de Felipe II", o "un estado en cuya legalidad quepan todas las naciones que existen en su territorio desde la caída del Imperio Romano" (impresionante descubrimiento). Vamos, que hay que comulgar con anacronismos, tergiversaciones, inconsecuencias y lo que haga falta con tal de no herir la susceptibilidad de los nacionalistas, de quienes todos reconocen se mueven "por sentimientos". No vale que nosostros nos movamos por razones, no. A los melillenses, en cambio, sí podemos herirles, porque su nacionalismo español es carca.

Vamos a dejarnos de tonterías: aquí nadie pretende ser más demócrata, ni más práctico, ni más justo, ni más nada. Aquí lo que pasa es que en lugar de estudiar historia vivimos de consignas y fútbol. Para los progres menos reflexivos, España es caca y meterse con ella queda mejor. Todavía duelen en nuestros oídos las palabras que el otro día y a media tarde dedicó a España en TV3 (recordémoslo: una televisión pública) un desquiciado Pepe Rubianes, para gran regocijo del conductor del programa: "Que se vaya a la mierda la puta España." "Que se metan a España en el puto culo a ver si les explotan los huevos." "A mí la unidad de España me suda la polla por delante y por detrás." Esto, de haber sucedido en Francia (lo cual es impensable), habría supuesto el paro perpetuo para el imbécil malhablado, para quien lo contrató y para el presentador que le rió la gracia, y eso con independencia del contexto en que hubieran sido pronunciadas. En España no pasa nada. Pero, eso sí, que nadie ose criticar aun educadamente al nacionalismo, porque éste clamará -arrogándose injustamente la representación de todos los catalanes o del pueblo vasco- al cielo de las libertades democráticas... De igual modo, llevar el nombre de España en la boca a todas horas debe ser mucho más patriótico y de orden y por esa razón tan sólida hay que comprar cava extremeño en Navidad. Hoy he vuelto a recibir un correo electrónico deplorable en que se insta al odio a los catalanes y a todo lo catalán. Circulan constantemente. También sé que es probable que algunos de mis suscriptores se den de baja de este blog a raíz de la publicación de estas notas apresuradas: los más nacionalistas porque desprecio y siempre despreciaré esa faramalla de prejuicios y falsedades que ellos llaman ideología; aquéllos que confían en la actual cúpula del Partido Popular porque los llamo y llamaré siempre usurpadores y manipuladores de la patria -además de torpes. Contra argumentos, consignas. Es así de sencillo y triste, pero así nos conducimos unos y otros.

Cada vez estoy más convencido: no me cansaré de repetir que no todas las ideas son válidas ni respetables, y cuando una persona o un colectivo (por muy amplio que éste sea) están equivocados hay que decírselo cuando aún es tiempo, antes de que se produzca, por ejemplo, un Holocausto, la quema de los conventos, un 11-S... Y los nacionalistas catalanes, vascos y gallegos, y también los del género nacional-aznarista, están sumamente equivocados; y los ciudadanos progresistas que históricamente se han dejado arrastrar por el prejuicio antiespañol y dejan en manos de personajes como Eduardo Zaplana o Ángel Acebes la defensa del concepto de España, son gravemente irresponsables y deberían tomar nota de la relación que mantienen con su patria los ciudadanos de izquierdas en Francia o el Reino Unido, por ejemplo. Así hay que decirlo cuantas veces sea necesario. Pero es que, además, no estoy dispuesto a que me comparen con ellos. Estoy muy convencido de que no ser nacionalista me hace -en el ámbito que corresponda y sólo en ése- infinitamente superior a los nacionalistas y a quienes se dejan engañar por su discurso, y por tanto los complejos sobran tanto como las generalizaciones. También sobran los odios: ante el error sólo cabe la tolerancia y mucha pedagogía.

8 comentarios:

Anónimo dijo...

Más madera...
Vayamos por partes. Primero, no estoy de acuerdo sobre la existencia de un referéndum en Gibraltar y tampoco en Ceuta y Melilla: las tres ciudades deben ser para España, en el primer caso, y para Marruecos en los dos siguientes. ¿Cómo? De manera ordenada y civilizada, y con un ciero orgullo (o regusto) para las generaciones posteriores de haber tenido un pasado británico o español. Incluso, se crea un estado llamado Rif, separado de Marruecos, pero ese no es nuestro problema es el suyo. Por cierto, ¿qué pasa con Olivenza, que era portuguesa cuando Gibraltar era española? ¿Volvemos al mapa de 1710 o únicamente a parte del mapa.
En cuanto a los nacionalismo, ¿es nacionalismo querer que España gane la próxima Copa del mundo de fútbol o hay que querer que gane el mejor? Yo eligo la segunda opción.
Más. En cuanto a memeces como Estado español o Yirona y Yeida, pues sí tienes razón. Todo el mundo tiene sus tonterías y ésta es una de las que arrastra la izquierda española de finales del siglo XX. Todas las ideologías, en cada momento, han tenido sus tonterías y anosotros nos ha tocado esta. Paciencia, y que como la gripe, pase pronto. José María Durán

Juan Luis Calbarro dijo...

Si es que así no hay manera. Uno se pone a dar caña y la gente ni se cabrea ni nada... A ver si vamos a parecer suizos.
Bueno, lo de Olivenza está muy bien como dato histórico, pero no tiene nada que ver con el caso de Gibraltar: no es una colonia. Olivenza fue un ajuste fronterizo, fruto de un acuerdo internacional (1801) firmado tras una guerra en la que España se llevó Olivenza después de varios siglos de dominio portugués, sólo interrumpido por la ocupación española tras la secesión de Portugal (1657-1668). Si nos remontamos a la reconquista y la formación de los estados peninsulares, Olivenza pasó del dominio árabe al castellano en 1280, y Fernando IV de Castilla se la cedió a D. Dinís de Portugal en 1297 (Tratado de Alcañices). Así que si hacemos historia la puede reclamar Castilla e, incluso, el imperio almorávide: no le demos más ideas a Mohamed VI... (más información aquí).
No tendría sentido que ahora Portugal reclamase Olivenza, España el Rosellón, Alemania la Alsacia y el Schleswig-Holstein y Polonia la mitad de Bielorrusia y de Ucrania...
Gibraltar no está en esa situación: la ONU la reconoce como territorio sujeto a descolonización. ¿Qué más se puede decir?

Anónimo dijo...

Yo, desde luego no sé si soy de izquierdas, o más aún, si la izquierda existe como tal. Lo que sí sé, seguro, es que no soy de derechas, y me refiero a esta derecha nacionalista española, que por cojones, y es así, por cojones, y casi con pistola en mano, quiere que todos sean españoles sin ni siquiera poder levantar los ojos.
Por lo tanto me parece muy respetable que existan colectivos, que representan comunidades españolas, que quieran autodeterminación o como lo quieran llamar. Si sus argumentos llegan a convencer al gobierno central,votado en las urnas, entonces, ¿por qué no van a poder votar si quieren separarse? Pero ahora llegamos a un punto muy delicado. ¿Cómo que queréis votar solos para saber si seguís con los demás o no? No, no, de eso nada, aquí votamos todos o simplemente no se vota. Eso sí que me parece una pasada por su parte. Si hasta aquí hemos seguido un camino juntos, para bien o para mal, y hemos compartido y hemos colaborado unos con otros, o sea hemos formado España, no sólo tienen derecho los que yo llamo excluyentes a votar, sino todos los españoles, no te jode.
Y, por cierto, Cataluña no quiere separarse. Gana mucho más estando como está actualmente.

Juan, soy Julio.

Anónimo dijo...

Pues vaya, parece que ultimamente en este pais no se puede discutir de nada sin acabar hablando del estatut ¿es que todo nos lleva a catalanes y vascos?

No me parece bien estar discutiendo un tema para pasar a atacar a quien no defiende la una grande y libre.

Cada caso es particular y como tal se tiene que analizar y discutir.

Asi que hablando de Ceuta y Melilla:

1) ¿las tribus bereberes no guardan relacion con las posesiones españolas al norte de africa?? A mi me parece que si alguien tiene derechos milenarios sobre esas tierras son ellos. De echo si alguien debia opinar sobre la isla del perejil para mi que era esa familia que llevaba sus cabras a pastar en barquita que fueron los unicos que se acordaron de la isla durante años.

2) hoy en dia no quedan practicamente sentimientos nacionalistas en los rifeños, y si, muchos preferirian ser españoles... o franceses... o suecos, creo que simplemnte preferirian ser ricos (y no solo los rifeños). Ah tambien es curioso que se acepte la autodeterminacion de los pueblos de marruecos pero no de los de españa

3) Por supuesto que cualquier solucion debe tener la aceptacion del los habitantes de ceuta y melilla, pero la postura española de "de ceuta y Melilla no se habla" me parece un error, y el "no te jode" sobre lo que pueda opinar marruecos tambien. No he leido que nadie apoye la idea de simplemente entregar estas ciudades a marruecos, el asunto es mucho mas complejo, pero hablando se encuentran soluciones.

4) Que yo sepa Toledo Granada etc furon RE-conquistadas tras ocho siglos. Melilla solo ha sido conquistada hace cinco. Quizas ha sido un mal ejemplo, marruecos tendria derecho a re-conquistar tras cinco siglos puestos asi.

saludos

Juan Luis Calbarro dijo...

Hola, Anónimo. ¿Eres Óscar? Me parece que sí.

Tienes toda la razón: mi comentario no es del todo homogéneo y, como suele suceder estos días, acabo hablando del Estatut... Disculpas. Pero que conste que yo no defiendo a la una, grande y libre a que tú te refieres con cierta maldad. Aunque, bien entendidas, no sean malas aspiraciones.

Ciñéndonos a Ceuta y Melilla, como quieres:

1) Efectivamente, las tribus bereberes no guardan relación alguna con lo que tú llamas posesiones españolas en el norte de África. Al menos no en lo que se refiere a soberanía. Sí en cuanto a etnografía, lengua, religión y hasta raza, al menos en lo que toca a un sector de la población melillense y ceutí -que, por otra parte, en su mayoría es inmigrante y no autóctona. El derecho internacional no reconoce a las tribus como sujeto de ciertos derechos ni, desde luego, como entes soberanos que puedan reclamar "derechos milenarios" ningunos. Sólo los estados tienen esas prerrogativas; y por algo será. El tema de Perejil no lo comento porque tiene otros componentes y sería muy largo, pero en resumidas cuentas no altera el panorama salvo por los episodios folclóricos que tanto el gobierno marroquí como el español protagonizaron en su momento.

2) No es que yo sepa mucho del tema, pero cuando aseguras que "hoy en día no quedan prácticamente sentimientos nacionalistas en los rifeños" contradices otras informaciones que yo tengo en sentido opuesto; no lo discutiré porque como digo no soy ningún experto en la materia. Por cierto, ¿quién dijo que yo admita la autodeterminación de nadie? Aunque sí me extraña que ciertos derechos que tanto se les reconoce a determinados nacionalismos (a los que rivalizan con la idea de España, sin ir más lejos) se olviden cuando atañen a los pueblos sometidos por el régimen alauí; por ejemplo, el derecho a estudiar en la lengua bereber, o en la lengua española que todavía está viva en lugares como Tetuán, el derecho a no ser apaleado impunemente por la policía, el derecho a no sufrir escuchas sin orden judicial, el derecho a no desaparecer por oponerte al régimen... Por no hablar del Sáhara Occidental todavía ocupado. Tal vez todo eso tenga algo que ver con la incomodidad de muchos rifeños.

3) La postura que describes con la frase "de Ceuta y Melilla no se habla" es la única postura aceptable: un país soberano no debe hablar de soberanía en relación con los territorios sobre los que la ejerce con otro país que no tiene derecho de soberanía alguno sobre ellos. Lo demás son concesiones; y todos somos libres de hacer concesiones, sí; pero no son muy convenientes. En cuanto a mi fea frase "no te jode", recuerda que yo jamás la apliqué a "lo que pueda opinar Marruecos". Desgraciadamente, nadie sabe lo que opina Marruecos, porque este país está secuestrado y manipulado por un sátrapa. En cuanto a lo que pueda opinar el sátrapa y su camarilla mafiosa, mantengo el "no te jode", y pido disculpas a los más sensibles con el lenguaje, que no quiero ofender a nadie.

4) La reconquista española medieval y las relaciones entre estados modernos no tienen nada que ver ni se pueden comparar en nada. Y, desde luego, Marruecos no tiene nada que reconquistar donde nunca ejerció su mandato efectivo.

En todo caso, todo esto son opiniones y de nada sirven si no es para enriquecernos los unos a los otros. Gracias por las tuyas y por las de los demás.

Juan

Anónimo dijo...

Si Juan, soy Oscar ¿quien si no te mete caña de vez en cuando por tus escritos?

Pues ya para terminar solo algunas puntualizaciones sobre nuestras distintas opiniones del asunto.

Ignoro si lo que dices sobre el derecho internacional es cierto, pero precisamente empecé comentando eso mismo. La inexistencia de un estado fuerte cuando España conquisto melilla no me parece suficiente para negar derechos de soberania a marruecos. ¿Solo tienen derechos los estados fuertes? Un estado fuerte entra en una tierra poco estructurada y organizada y toma el control de la situacion ¿realmente recuerda a la epoca de las colonias no?
Recordemos que si existia el Sultanato de Fez que, aunque no ejercia casi autoridad sobre las tribus que alli habitaban, posteriormente paso a formar parte del estado marroqui al igual que estas. Ah España tampoco existia en esa epoca, existia el reino de Castilla etc.

- A ti no te parece relevante, pero a mi el hecho de que durante siglos la unica poblacion española en estas ciudades fueran militares defendiendo la plaza (hecho que aun continua ocurriendo en las islas de chafarinas, alhucemas y velez) me indica que no es lo mismo que otras ciudades de la peninsula, siempre han sido recuctos militares estrategicos. No nos engañemos con que son ciudades como cualquier otras. No lo son.

- A partir de siglo 20 ha sido cuando ha empezado a haber una sociedad civil española (por otra parte en su mayoria descendientes de militares)ademas de mucha poblacion musulmana, que, al menos en melilla no sé en ceuta, si es predominantemente autoctona, son bereberes de habla tamasight que vienen de pueblos de los alrededores de melilla. La mayorian tienen sus origenes a pocos kilometros de melilla.

Por todo ello me parece que deberiamos olvidarnos de orgullos patrios y de si hablar ya supone una concesion o no. Yo siempre soy partidario de hablar y de cambiar impresiones y conocer las ideas del otro que, no nos engañemos de nuevo tiene mucho que decir sobre ceuta, melilla y las islas. Quizas reconocerle un poquito de razon no estaria de mas, pero ya se que es mucho pedir.

De lo que no me cabe ninguna duda, es que lo que mas interesa a los melillenses y ceuties es una buena relacion con marruecos. Los momentos de tension entre españa y marruecos son siempre malos tiempos para estas ciudades. Supongo que soy un iluso imaginandome el futuro de una ceuta y melilla sin vallas, sin tanquetas por la calle, sin tensiones fronterizas y como motor economico y de desarrollo del norte de marruecos. No como un reducto de riqueza excluyente dentro de la empobrecida africa que construye un nuevo muro de la verguenza y se alia con el dictador para abandonar negros al desierto.

Sinceramente creo que la postura intransigente española se va a volver contra estas ciudades que como esto siga asi se van a volver imposibles de mantener. Marruecos por ejemplo ya esta planificando un puerto libre de impuestos junto a melilla que ahogaria economicamente a esta ciudad. ¿no seria mas logico trabajar juntos? No conozco bien el caso de Hong kong pero aunque parecia increible que la capitalista ciudad pudiese aceptar su vuelta a china, ocurrio. Y eso solo se consiguio por que hubo comprension, buena voluntad, dialogo e imaginacion para buscar soluciones beneficiosas para todos.

Pero de eso andamos muy mal por estos lares.

Abrazos

Portorosa dijo...

Me ha gustado mucho este post.
Un saludo.

Anónimo dijo...

Enhorabuena por el Blog
Decir como melillense de 5ª generación ante los comentarios respecto al tema a tratar que algunos están llenos de conocimientos culturales e históricos aunque también tildar de mentiras malintencionadas afirmaciones como la composicion social de Melilla a principios de siglo.
Descendientes de militares.... Todos sabemos que la TROPA la componían personas solteras que al ser "licenciados" volvían a sus lugares de origen. Los oficiales venían con sus familias y pocos de ellos fijaban su residencia en esta ciudad.
No soy antropologo ni literato pero mis abuelos, bisabuelos, tios y tios abuelos trabajaban de mineros en Uixan y en diferentes sectores de servicios (autobuses de transporte de personas y mercancias, fotografos,correos, etc..., ni uno solo militar)vivian en barrios como el real o el polígono y la composición social de Melilla era exactamente de españoles. Claro está la existencia de núcleos poblacionales rifeños y sefarditas con unas historias de su llegada a melilla verdaderamente fascinantes.
Hubo musulmanes del popular barrio de las escalerillas que se establecieron allí bajo protección de los militares melillenses debido al enfrentamiento entre Kabilas o la llegada de refugiados sefarditas ante persecuciones de cierto sultán por rivalidades políticas. Estas entre otras. Decir que los rifeños y sefarditas melillenses no han conocido más documentación ni nacionalidad que la española y teniendo un profundo sentimiento (de corazón que antes no existían las viviendas ni los salarios sociales) de españolidad.
Su amor no ha sido económico era de verdadero sentimiento. La españa de entonces era pobre, dictatorial y deprimida.
Actualmente y debido a una presión demográfica constante de la población marroquí hará que sea el colectivo mayor en la ciudad,con documentación española o sin ella (quien no dice que esto pase con ecuatorianos en Madrid o Magrebíes en Barcelona).
En Melilla se han vivido los mismos descontroles de la inmigración y los cambios bruscos en el sustrato étnico que en el resto del país.
No voy a hablar de mis abuelos, hablaré de mí , 35 años, cuando de adolescente iba al colegio, a la playa, salía por la noche o paseaba os puedo asegurar que era como en cualquier otra ciudad de España (había turistas que se decepcionaban con Melilla creyendo que se encontrarían un crisol de culturas y solo veían una ciudad española más). Hoy en día voy por la calle, los colegios, centros sanitarios, paseo y los españoles nos hemos convertido en un colectivo cada vez más minoritario y este proceso ha sido tan rapido que todavía palpamos la enorme diferencia de aquí ha 10 años atrás y vuelvo a decir debido a la presión migratoria de los marroquíes no por el crecimiento poblacional normal de los colectivos diversos de la ciudad.
Si quieren herir a nuestra ciudad para buscar las escusas de su anexión tiren de otros fundamentos, y la verdad que da pena que personas de mi misma nacionalidad agredan y difamen mi tierra teniendo nosotros enfrente a un pais como Marruecos que desde que nacemos nos insulta y nos dice que nuestra tierra no es nuestra, que partido como el istiqlal fomenta manifestaciones en la frontera a favor de la anexion (istiqlal también fomentó poco despues de la independencia de marruecos la represión de los rifeños, bendita incultura).
Un aplauso a los demás.
Un Melillense